“Define la muerte”
Una, que soy yo, se pregunta de dónde procede ese alud de violencia. Algunos amigos míos, como Carlos Salda ñ a, responderían, sin ni siquiera titubear un segundo, que de la naturaleza misma del hombre. Y seguramente no se equivocan. El instinto primario del hombre ha de ser por fuerza el de la supervivencia, lo cual implica la fuerza interior para enfrentarse a los obstáculos que la dificultan e incluso la impiden. Pero seamos justos: las dificultades a las que el hombre hegeliano actual ha de enfrentarse hoy en día son más de carácter psicológico que físico, tienen más que ver con la realidad virtual y los hologramas que con las arenas de gladiadores o los campos de batalla. No me nombren las numerosas guerras que se libran por el mundo. La guerra representa siempre un estado de excepción. Me refiero a la vida cotidiana del hombre moderno, ése que viva donde viva, poco importa el continente o la ciudad, ha de levantarse todos los días para ir a un trabajo más o menos estable, más o...